El Distrito Metropolitano de Quito ha dado un paso definitivo para reestructurar el modelo financiero del transporte público, aprobando una nueva ordenanza que busca erradicar la conocida "guerra del centavo". Esta práctica, caracterizada por la competencia informal entre unidades y choferes para llenar cupos vacíos mediante ajustes arbitrarios en las tarifas, será sustituida por un sistema integrado de recaudo basado en tecnología y geolocalización. La medida, que entrará en vigor a partir de enero del próximo año, establece un aumento controlado del pasaje urbano a $0,40 e introduce una congelación tarifaria por cuatro años, con el objetivo declarado de garantizar la estabilidad financiera del sector.
El fin de la competencia informal y nuevas tarifas
Según explicó Álex Pérez, secretario de Movilidad del Municipio de Quito, la implementación de una plataforma digital permitirá conectar las unidades convencionales al sistema integrado. Esta herramienta geolocalizará 211 unidades inscritas bajo jurisdicción municipal para tener una visión general del flujo de pasajeros y asegurar que el recaudo se distribuya equitativamente entre los operadores. "Como sistema municipal tenemos un sistema integrado de recaudo funcionando, esa plataforma está diseñada para que el sistema convencional se conecte, generar el modelo de gestión y acabar con la guerra del centavo", señaló Pérez.
El cambio tarifario implica que el pasaje urbano pase de $0,35 a $0,40. Esta misma tarifa se aplicará en los sistemas Trolebús y Ecovía. Sin embargo, para las zonas rurales y los valles, la situación presenta matices distintos; las tarifas podrían alcanzar hasta $0,60 debido al cálculo por kilómetros recorridos. El Municipio asegura que esta alza busca cubrir un déficit financiero generado por el incremento en los costos de combustibles e insumos.
Compensaciones y disputas sobre la estabilidad del sistema
Para facilitar la transición hacia este nuevo esquema, las compensaciones económicas actuales que entrega el Municipio a los transportistas se mantendrán vigentes hasta diciembre de 2026. Se trata de $8.00 distribuidos mensualmente por cada unidad operativa que cumpla con requisitos específicos, como certificados de no adeudamiento al Municipio y revisiones técnicas del vehículo, más contexto en Quito debate hoy el aumento del pasaje urbano.
No obstante, la decisión ha generado debate entre el gremio del transporte. Representantes como Jorge Yánez, vocero de la transportación urbana del Distrito Metropolitano de Quito, sostienen que una tarifa congelada por cuatro años puede resultar insuficiente si los costos operativos vuelven a aumentar. "Empezamos con estos $8.000, el próximo año pasamos a $0,40 y empezamos a levantar información para determinar cuál debería ser el presupuesto... se debe generar otra revisión", afirmó Yánez.
El Municipio descarta por ahora nuevas revisiones tarifarias durante este periodo, prometiendo en su lugar un rediseño del modelo rural que incluya variables socioeconómicas. La implementación total enfrenta obstáculos técnicos, ya que algunas cooperativas pertenecen a la Agencia Nacional de Tránsito y no están sujetas directamente a la jurisdicción municipal para implementar el sistema integrado.