El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este jueves que su país no tiene miedo a una eventual guerra con Estados Unidos y reiteró que no existe ninguna intención bélica por parte del Gobierno cubano. En una entrevista concedida a la cadena británica Sky News, el mandatario respondió directamente a las constantes amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha sugerido en repetidas ocasiones la posibilidad de llevar a cabo una invasión militar contra la isla caribeña. Díaz-Canel subrayó que, aunque no desean un conflicto armado, se están preparando activamente para evitar sorpresas y garantizar su defensa ante cualquier agresión externa.
Guerra psicológica y soberanía nacional
Díaz-Canel interpretó la retórica «amenazante» y casi diaria del Gobierno estadounidense como parte de una estrategia deliberada de intoxicación mediática y guerra psicológica. Según el jefe de Estado cubano, este discurso busca atemorizar a la población cubana y constituye una afrenta directa a la dignidad nacional. El presidente enfatizó que Cuba es un país orientado hacia la paz, sin ser una amenaza para ninguna nación, sino por el contrario, brindando solidaridad internacional. Reafirmó que La Habana no renunciará jamás a su soberanía ni a su independencia, desmintiendo así las narrativas de Washington sobre un supuesto acercamiento cubano a la órbita estadounidense.
Contexto del bloqueo y crisis energética
Las declaraciones se producen en un momento de máxima presión para La Habana. Tras el endurecimiento reciente del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, Cuba enfrenta una profunda crisis energética que comenzó a mediados de 2024 y se ha agravado desde enero debido al asedio petrolero norteamericano. En mayo, el Departamento del Tesoro estadounidense impuso nuevas sanciones contra la cúpula política de La Habana y cualquier entidad que opere en sectores clave como energía, defensa, finanzas o minería. Ante esta situación, el Ejecutivo cubano solicitó recientemente una sesión especial para la Asamblea General de las Naciones Unidas, prevista para el 7 de julio en Nueva York, con el objetivo de abordar formalmente los efectos devastadores del bloqueo.
Respuesta ante intervenciones internacionales
Cuando se le preguntó si toma seriamente las amenazas de Trump tras recientes intervenciones estadounidenses en Venezuela e Irán, Díaz-Canel mantuvo una postura inquebrantable. El mandatario declaró estar dispuesto a luchar «hasta la última gota de sangre» para defender los derechos y la independencia del pueblo cubano. A juicio de Díaz-Canel, la actual Administración estadounidense ha manipulado la opinión pública internacional mediante mentiras sistemáticas, intentando justificar el aislamiento económico que afecta directamente la vida diaria de los ciudadanos cubanos en medio de una crisis sin precedentes.