El gobierno de Venezuela ha integrado a más de 3.000 rescatistas internacionales en las operaciones de búsqueda y salvamento tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados la semana pasada. Este despliegue masivo, confirmado por el equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC), tiene como objetivo prioritario localizar con vida a las personas atrapadas bajo los escombros en las zonas más afectadas del país.
Coordinación técnica ante un escenario crítico
Sebastián Mocarquer, integrante de UNDAC, destacó que la respuesta internacional ha sido contundente tras la solicitud formal de ayuda por parte de las autoridades venezolanas. En total, participan 53 equipos especializados procedentes de diversos países. El principal desafío técnico reside en coordinar el trabajo de miles de profesionales en un mismo escenario caótico; para ello, se han implementado sistemas de gestión de información que distribuyen tareas de manera eficiente.
El límite del tiempo y las condiciones climáticas
Aunque la ventana crítica para encontrar sobrevivientes suele cerrarse entre los cinco y diez días posteriores al evento, factores como el tipo de colapso estructural y el clima influyen directamente en estas posibilidades. En La Guaira, zona epicentro con temperaturas cercanas a los 34 grados Celsius y una humedad del 80 por ciento, las condiciones complican la labor operativa.
Uno de los operativos más importantes se desarrolla en Catia La Mar, donde alrededor de 100 rescatistas trabajan para liberar a Hernán Gil, un vigilante atrapado en una caseta de seguridad y con quien aún mantienen comunicación. (Fuente: UNDAC)
El balance oficial actualizado reporta que 6.461 personas han sido rescatadas, mientras que el número de fallecidos asciende a 2.295 y los heridos suman 11.267. Algunos contingentes extranjeros, como el equipo neerlandés de búsqueda urbana, ya iniciaron su retirada al considerar que las probabilidades de hallar nuevos sobrevivientes disminuyen con el paso del tiempo.
Transición hacia la recuperación forense
Mocarquer explicó que una vez concluya la fase de rescate internacional, las autoridades venezolanas asumirán exclusivamente las labores de recuperación de víctimas. Esta transición responde a procedimientos legales y forenses específicos que requieren soberanía nacional para garantizar el correcto manejo de los restos y la identificación oficial.