El próximo sábado 5 de septiembre, la isla Santay se transformará nuevamente en un espacio central para la historia, la educación y el encuentro comunitario. En su decimotercera edición, la iniciativa 'Bolívar vuelve a Santay' recordará la llegada del Libertador Simón Bolívar a este territorio hace 197 años. Esta celebración no se limita a una fecha histórica en los libros; busca activar la memoria colectiva mediante la participación directa de la comunidad local y las nuevas generaciones.
Memoria viva y educación comunitaria
La conmemoración estructura su narrativa alrededor de cuatro pilares fundamentales: el ilustre visitante que dejó huella, una comunidad conservadora de su memoria, una escuela transmisora del conocimiento y la asociación encargada de institucionalizar esta tradición. Un elemento central es el rol protagónico de los estudiantes de la Escuela Jaime Roldós, donde un niño o niña representará al Libertador en una llegada simbólica a bordo de embarcaciones tradicionales.
Esta estrategia pedagógica permite que el hecho histórico recorra las aguas y caminos cotidianos de la isla. La historia deja de ser abstracta para convertirse en una experiencia vivida por los estudiantes, sus familias y los residentes del humedal protegido. José Delgado Mendoza, Gestor Cultural y Ambiental y Director del Observatorio de Santay, enfatiza que mantener estas celebraciones es una forma activa de proteger la identidad local.
Música coral como puente cultural
Inmediatamente después de la llegada simbólica, se llevará a cabo la octava edición del encuentro 'Santay enCanta'. Nacida en 2019, esta iniciativa espera reunir este año al menos cuatro coros diferentes. La música funciona como un complemento natural a la jornada histórica, permitiendo que agrupaciones compartan sus voces con el público fiel y los niños de la escuela, como contamos en Bomberos Guayaquileños regresan tras misión humanitaria en Cali.
El encuentro coral trasciende lo meramente artístico; se presenta como una oportunidad para que las agrupaciones conozcan la isla en profundidad. El objetivo es fomentar una comprensión integral del territorio: un humedal protegido que, además de su valor ecológico, posee historia, cultura y necesidades específicas. La movilidad será clave para el éxito del evento.
Logística y continuidad histórica
A pesar de las dificultades actuales para acceder a la isla por vía terrestre o peatonal, se priorizará la conexión fluvial. Se habilitará un servicio de embarcaciones desde El Oro y La Ría, recuperando así el vínculo histórico entre Santay y el río. Esta decisión logística refuerza la narrativa del evento: una celebración que coloca a la escuela y a los habitantes en el centro, recordando al país que este territorio merece ser conocido, escuchado y acompañado.