La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el viernes 4 de septiembre de 2026 una resolución histórica que impulsa el reemplazo progresivo del histórico mapa de Mercator por la proyección 'Equal Earth'. La iniciativa, presentada conjuntamente por Togo junto a los 54 Estados miembros de la Unión Africana y Bahamas, fue respaldada contundentemente con 164 votos a favor, seis abstenciones y un único voto en contra: el de Estados Unidos. Este cambio cartográfico busca corregir las distorsiones visuales que han prevalecido durante siglos, alterando la percepción del tamaño real de los continentes.
La lógica detrás de la corrección geográfica
Creado en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator para facilitar la navegación marítima mediante rumbos constantes, este mapa ha sido durante siglos el estándar visual global. Sin embargo, su diseño distorsiona artificialmente las proporciones de los territorios cercanos a los polos. Un ejemplo ilustrativo es que Groenlandia aparece en el mapa de Mercator con un tamaño similar al de África; no obstante, la realidad geográfica indica que el continente africano es 14 veces más extenso que Groenlandia, cuyo área real se asemeja al de la República Democrática del Congo. La resolución 'Corregir el mapa' propone adoptar una proyección desarrollada en 2018 que respeta con mayor fidelidad las proporciones reales de cada territorio.
Impacto geopolítico y rechazo estadounidense
Bajo esta nueva representación, países del hemisferio norte como Estados Unidos, Canadá y Rusia, así como Groenlandia, aparecerán visualmente más pequeños. En contraste, África, América Latina, el sur de Asia y Oceanía se agrandarían en las representaciones cartográficas oficiales. La representante estadounidense ante la ONU calificó la resolución como una pérdida de tiempo y credibilidad para el organismo, argumentando que la Asamblea debería centrarse en 'problemas genuinos de paz internacional' en lugar de debatir proyecciones del siglo XVI, como publicó este diario en El Niño se fortalece.
Alcance no vinculante y adopción progresiva
A pesar de la aprobación mayoritaria, es fundamental precisar que esta resolución carece de carácter vinculante. Ningún país, institución educativa o medio de comunicación está obligado a cambiar sus mapas inmediatamente ni se prohíbe el uso del mapa de Mercator, cuya validez para la navegación marítima y aérea fue reafirmada por la cancillería de Togo. No obstante, el respaldo internacional podría acelerar su adopción en libros de texto y plataformas digitales; Francia, por ejemplo, ya anunció que avanzará hacia el abandono del sistema tradicional.