Este 11 de septiembre de 2026, los tribunales ecuatorianos modificaron la situación jurídica de 28 pescadores interceptados en altamar. Una jueza de garantías penales ordenó la inmediata excarcelación de los tripulantes de dos barcos bombardeados por Estados Unidos en aguas del océano Pacífico, al determinar la inexistencia de elementos de convicción suficientes que sustenten el inicio de un proceso judicial contra ellos por supuesto tráfico de sustancias ilícitas. La decisión benefició a los marineros de las embarcaciones identificadas como Montecristi y Don Rufo, atacadas respectivamente el lunes y martes por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental en coordinación con el Gobierno ecuatoriano.
La ausencia de pruebas técnicas
Según informó EFE, la audiencia se instaló en la isla San Cristóbal, en el archipiélago de Galápagos, marcando un cambio respecto a los procedimientos previos que se concentraron en Manta. La Fiscalía General del Estado optó por abstenerse de formular cargos debido a la ausencia de indicios probatorios para abrir la instrucción penal. Steven Alvia, abogado defensor de los navegantes del Don Rufo, explicó que la falta de sustento técnico impidió la formalización de la causa. El jurista detalló que el Ministerio Público mantiene la potestad de continuar practicando diligencias y receptando versiones individuales; sin embargo, si no encuentra elementos suficientes, estará facultado para requerir el archivo definitivo de la investigación.
Continuidad del despliegue militar
A pesar de las liberaciones judiciales, las operaciones bélicas contra la flota pesquera forman parte de una ofensiva marítima impulsada por el Comando Sur. Este comando catalogó a estas naves como supuestas plataformas flotantes destinadas a la recarga de combustible de lanchas rápidas cargadas con estupefacientes hacia Norteamérica, vinculándolas además a la banda delictiva Los Choneros y al Cártel de Sinaloa. En paralelo, la Armada ecuatoriana ubicó el jueves en altamar a otros 10 ocupantes del Don Rufo que no fueron capturados inicialmente por tropas extranjeras.
Contexto judicial y posición oficial
Con esta resolución, el número de ciudadanos absueltos por la justicia ecuatoriana se incrementa. Los 28 tripulantes liberados hoy se suman a los 28 personas de los barcos Conquista 2 y OM2 que obtuvieron su libertad plena por falta de pruebas el pasado 6 de septiembre. Mientras tanto, otros 32 marineros permanecen bajo régimen de libertad condicional tras ser imputados por presunta asociación ilícita en ataques que ya registran al menos seis naves destruidas desde el 28 de agosto, tema que ya cubrimos en EE.UU. hunde al Don Rufo y libera tripulantes de Los Choneros.
Sobre estas maniobras, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, manifestó durante su reciente visita oficial a Quito que las operaciones no persiguen atentar contra pescadores, sino desmantelar los corredores marítimos del narcotráfico gestionados por grupos clasificados como terroristas. Este despliegue busca respaldar las acciones contra organizaciones delictivas iniciadas por el presidente Daniel Noboa.