Las autoridades filipinas elevaron este miércoles el balance oficial del devastador sismo de magnitud 7,8 que sacudió la isla sureña de Mindanao: ya son 45 los fallecidos confirmados y 17 las personas desaparecidas. El Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC) reportó además 630 heridos y cerca de 200.000 ciudadanos afectados por el seísmo, ocurrido a las 07:37 hora local del lunes. La tragedia dejó sin suministro eléctrico ni acceso a agua potable en varias provincias del sur del archipiélago, mientras los equipos de rescate enfrentan la difícil tarea de llegar a comunidades aisladas por derrumbes y deslizamientos de tierra.
Daños masivos y réplicas constantes
El Departamento de Bienestar Social estimó que 197.750 personas resultaron afectadas, con casi 8.000 viviendas dañadas de las cuales 1.596 quedaron completamente destruidas. Las pérdidas preliminares en infraestructura se calculan en 562 millones de pesos filipinos (aproximadamente 9,1 millones de dólares). A la fecha del reporte, el país ha registrado alrededor de 2.000 réplicas con magnitudes entre 1,3 y 6,4 según Philvocs.
Respuesta gubernamental y contexto geológico
El presidente Ferdinand Marcos Jr. se desplazó a la zona afectada para priorizar la evaluación de hospitales y declaró estado de calamidad en General Santos. El boxeador Manny Pacquiao también lanzó una campaña de donaciones vía su fundación. Filipinas, ubicada en el Anillo de Fuego del Pacífico, enfrenta regularmente alta actividad sísmica.