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Condenan a 34 años de prisión al autor intelectual del crimen de Cristhian Nieto

La justicia ecuatoriana cierra un capítulo clave con la sentencia contra Edward Enrique Mero Parra, responsable mediato del ataque en Manta.

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Un Tribunal de Garantías Penales de Manta ha emitido una condena definitiva contra Edward Enrique Mero Parra, sentenciándolo a 34 años y ocho meses de prisión. La resolución judicial lo declara culpable como autor mediato del crimen cometido la noche del 2 de junio de 2024 en el sector La Poza, donde fueron asesinados el asambleísta e influencer Cristhian Nieto, su esposa Nicole Burgos y un asistente. Este fallo representa una respuesta institucional concreta ante uno de los atentados más mediáticos que han sacudido la provincia de Manabí, reafirmando la capacidad del sistema judicial para procesar a quienes planifican actos violentos contra figuras públicas.

Evidencia clave en el proceso judicial

La Fiscalía General del Estado fundamentó su acusación y posterior condena presentando elementos probatorios contundentes que vincularon directamente al imputado con la planificación del ataque. Entre las pruebas destacadas se encuentra un registro audiovisual donde se observa a Mero Parra realizando indicaciones precisas para identificar la ubicación exacta de las víctimas dentro del recinto circense antes de los disparos. Esta evidencia permitió desvirtuar cualquier duda sobre su rol en la coordinación logística y operativa del hecho violento, estableciendo con claridad jurídica su responsabilidad como cerebro intelectual del operativo.

Contexto del atentado y secuelas judiciales

El ataque armado se produjo durante un espectáculo circense transmitido en vivo por redes sociales, cuando sujetos armados ingresaron al recinto e hicieron fuego contra las víctimas. Cristhian Nieto, conocido como 'Cristhian Rescata', y Nicole Burgos, llamada 'Soy Pipo', fallecieron en el lugar, dejando a sus hijos menores en situación de orfandad. Además del impacto humano devastador, un comunicador digital resultó herido en el brazo y otro asistente perdió la vida debido al fuego cruzado o balas perdidas. La gravedad del hecho motivó una investigación exhaustiva que culminó con esta sentencia.

La captura y cierre de ciclo legal

Edward Enrique Mero Parra fue capturado nueve meses después de los hechos, tras sobrevivir a un enfrentamiento armado en el sector El Murciélago donde perdió la vida un ciudadano colombiano. La identificación del procesado se confirmó cuando ingresó a un hospital; la Policía Nacional verificó su identidad y ejecutó una orden de detención ya vigente. Esta sentencia pone fin a una etapa judicial compleja, demostrando que las estructuras criminales no escapan al alcance de la justicia ecuatoriana.