Foto: Valentin Ivantsov / Pexels
Cierre preventivo en Garganta del Diablo tras crecida récord del Iguazú
Las autoridades clausaron el circuito principal por caudales superiores a los 12.000 m³/s; la reapertura depende de inspecciones técnicas.
Las autoridades del Parque Nacional Iguazú ordenaron la clausura temporal y preventiva del circuito que conduce a la Garganta del Diablo, uno de los atractivos turísticos más emblemáticos de la región. Esta medida se ejecutó durante el lunes feriado en Argentina y Brasil, tras registrar un aumento significativo en el caudal del río Iguazú que superó los 12.000 metros cúbicos por segundo. La decisión responde a las alertas generadas por la fuerza de la corriente y los riesgos potenciales para la integridad física de los visitantes.
Monitoreo técnico e inspecciones
La restricción se mantuvo durante todo el día mientras los equipos técnicos evaluaban el comportamiento del río y las condiciones de seguridad de las instalaciones. Se previeron inspecciones exhaustivas para determinar si la crecida había afectado estructuralmente las pasarelas peatonales o los senderos habilitados específicamente para el turismo. La prioridad inmediata es prevenir accidentes ante la magnitud del volumen de agua, sin que por ahora se haya informado una fecha definitiva para el restablecimiento completo del recorrido.
Impacto en la actividad turística
Pese al cierre exclusivo de la Garganta del Diablo, la actividad turística general en el parque continúa operando. Los circuitos superior e inferior permanecen habilitados, permitiendo a los visitantes recorrer otras partes de las cataratas mientras se desarrollan los controles correspondientes. No obstante, las condiciones pueden variar según la evolución del caudal y los resultados finales de las inspecciones realizadas por el personal del área protegida, según informamos en La tragedia del Grand Canyon revela la fuerza implacable de las crecidas repentinas en EE.UU..
El cierre preventivo está asociado al fenómeno del Niño, un factor climático que ha incrementado la presión sobre los ecosistemas fluviales. Los visitantes deberán estar atentos a los canales oficiales antes de planificar sus recorridos hacia las cataratas, especialmente en las zonas adyacentes a la Garganta del Diablo.