Un Tribunal de Garantías Penales de Manta ha dictado una resolución histórica al condenar a Edward Enrique M. P. a 34 años y 8 meses de prisión, declarándolo culpable como autor mediato del triple asesinato cometido el 2 de junio de 2024 en la ciudad costera. Esta sentencia constituye la primera resolución judicial vinculante relacionada con uno de los crímenes más impactantes de la reciente historia ecuatoriana: la muerte del asambleísta alterno Cristhian Nieto Vera, su esposa Nicole Burgos y otra víctima durante un espectáculo circense. La decisión judicial no solo cierra un capítulo en la búsqueda de justicia para las familias afectadas, sino que también valida el rigor investigativo de la Fiscalía General del Estado al utilizar pruebas audiovisuales clave para desmantelar estructuras criminales.
La prueba audiovisual como eje central
El veredicto se sustenta en elementos probatorios contundentes presentados durante el juicio, destacando especialmente una grabación de video que filmó a Edward M. dentro del recinto del circo momentos antes del ataque. Según la acusación fiscal, las imágenes no solo lo ubican en la escena, sino que registran al procesado realizando indicaciones y señas dirigidas específicamente a los ejecutores armados. Esta evidencia permitió al tribunal determinar con precisión el grado de responsabilidad penal, estableciendo que M.P. ejerció un control sobre la planificación del ataque, actuando como una figura estratégica detrás de la violencia armada.
Detención y contexto judicial
La captura de Edward M. P., ocurrida en noviembre de 2025 más de un año después de los hechos, fue el resultado del trabajo policial continuo y no de una operación específica dedicada exclusivamente a este caso. El implicado resultó herido durante un tiroteo independiente registrado en la zona de El Murciélago, donde también falleció un ciudadano colombiano. Fue precisamente mientras recibía atención médica que agentes de la Policía Nacional verificaron su identidad y constataron la vigencia de una boleta de captura relacionada con el crimen del circo, procediendo a su inmediata detención.
Este fallo judicial refuerza la capacidad institucional para perseguir a los autores intelectuales y mediatos de la violencia, demostrando que las investigaciones penales pueden trascender la mera persecución física. La sentencia deja abierta la investigación sobre otros involucrados en el ataque del 2024 y mantiene activas las indagaciones independientes sobre el tiroteo posterior, asegurando que la justicia continúe su curso para esclarecer todos los aspectos de estos hechos violentos.