La ejecución del proyecto de soterramiento en Urdesa Central, liderado por el Municipio de Guayaquil, ha generado preocupación entre los residentes y comerciantes debido a las condiciones inseguras que presentan las obras. El 3 de septiembre, Emilio Olmedo Baña Sánchez sufrió una grave lesión al pisar una varilla de hierro oxidada expuesta en la vereda de la avenida del Rotarismo y Miguel Aspiazu Carbo. Este incidente ilustra los riesgos concretos que enfrentan peatones y vendedores informales mientras se avanza con la modernización de las redes de telecomunicaciones, un proceso que busca retirar el cableado aéreo pero que ha dejado obstáculos físicos sin una señalización adecuada.
Impacto directo en la economía local
Olmendo Baña Sánchez, padre soltero de dos hijos y vendedor desde hace once años en el sector, relató que al percatarse del daño no recibió los insumos básicos para curar su herida. Tras recibir analgésicos y antibióticos en un centro médico cercano, debió depender de la ayuda de su hijo para limpiar la lesión con alcohol comprado por cuenta propia. La falta de gasas antisépticas ha impedido que pueda atender a sus clientes con normalidad, afectando directamente los ingresos diarios estimados en 12 dólares necesarios para el sustento familiar.
Denuncias sobre seguridad peatonal
Félix Pincay Córdoba y su madre Luisa Córdoba son otros ejemplos de la vulnerabilidad que enfrentan los transeúntes. Pincay acompaña a su madre, quien requiere actividad física por recomendación médica, pero señala que las veredas están obstruidas con adoquines, tierra y mallas rotas. La señalética deficiente obliga a caminar con precaución extrema para evitar accidentes similares al del comerciante, como contamos en Desplome de contenedor paraliza Perimetral.
Avance oficial de la obra
A pesar de estas denuncias, el Municipio informa que los trabajos avanzan según lo planificado. Con una inversión inicial de 3,87 millones de dólares y un avance general del 58% reportado al 20 de julio, doce teleoperadoras ya migraron sus redes a la infraestructura subterránea en los polígonos 6 y 7.