El Ministerio de Salud Pública (MSP) emitió un comunicado oficial el 15 de septiembre para condenar enérgicamente el asesinato del médico Jandry Alexander Calderón Cedeño y Sigifredo Nolger Zambrano Aveiga, conductor de la ambulancia institucional. La tragedia ocurrió la noche del lunes 14 de septiembre en la vía Canoa-Jama, específamente cerca del puente de Río Muchacho, cuando los profesionales fueron interceptados por sujetos armados mientras realizaban el retorno hacia Jama tras atender a un paciente.
Detalles del ataque y respuesta institucional
Según lo reportado por las autoridades preliminares, la alerta fue ingresada al ECU911 alrededor de las 18:45 horas. La ambulancia había trasladado a un paciente herido en un accidente de tránsito hasta el hospital Miguel H. Alcívar, ubicado en Bahía de Caráquez (cantón Sucre). Durante su regreso por la carretera Canoa-Jama, el vehículo fue atacado a tiros, resultando en la muerte inmediata de los dos ocupantes dentro del transporte oficial.
En respuesta al hecho violento, la cartera de Estado confirmó que entregará toda la información y colaboración necesaria para contribuir al esclarecimiento del ataque. Además, el MSP anunció que coordinará con las instituciones responsables acciones de protección reforzadas para el personal sanitario y operativo que desarrolla sus actividades en territorio nacional.
Identidad de las víctimas y contexto local
Las víctimas han sido identificadas formalmente como Jandry Alexander Calderón Cedeño, médico rural con título de cirujano obtenido en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), y Sigifredo Nolger Zambrano Aveiga. El Ministerio expresó su solidaridad con las familias de los fallecidos y se comprometió a acompañarlas durante este proceso, tema que ya cubrimos en Conductor condenado por agredir agentes de tránsito en Quito.
Hasta el 15 de septiembre, no se ha informado públicamente sobre detenciones ni se ha establecido oficialmente el móvil del crimen. Unidades de la Policía Nacional acudieron al sitio para asegurar la escena y recoger indicios relacionados con el hecho, manteniendo abiertas las líneas de investigación en una región donde la violencia contra trabajadores esenciales representa un desafío constante.