El Gobierno del presidente Daniel Noboa, a través del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), ha anunciado la declaratoria en estado de emergencia para el tramo comprendido entre los kilómetros 76 y 105 de la vía Cuenca–Girón–Pasaje. Esta decisión estratégica se adopta tras una inspección técnica liderada por el viceministro de Infraestructura, Paolo Carpio, quien confirmó que las precipitaciones registradas durante los días 8 y 9 de junio superaron significativamente los promedios históricos en la zona, provocando deslizamientos de gran magnitud. La medida busca agilizar la asignación de recursos económicos, técnicos y operativos para restablecer la circulación vehicular en este corredor vital que une las provincias de Azuay y El Oro.
La magnitud del daño vial
Las evaluaciones técnicas realizadas por el MIT estiman que aproximadamente 200.000 metros cúbicos de material acumulado obstruyen la calzada, lo que ha obligado al cierre total del tránsito. La declaratoria en emergencia, coordinada con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), permite activar protocolos especiales para enfrentar esta situación crítica. Según informó la cartera de Estado, los deslizamientos afectaron cinco puntos críticos a lo largo del tramo, poniendo en riesgo no solo la conectividad regional sino también la seguridad de las comunidades y cantones ubicados entre ambas provincias.
Despliegue institucional para la recuperación
En respuesta a la urgencia vial, se ha activado una articulación multisectorial bajo el alero de la Mesa Técnica de Trabajo 3 (MTT3). En las labores de atención y limpieza participan más de 15 equipos camineros del MIT, personal de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP) para garantizar servicios básicos, así como los gobiernos autónomos descentralizados de Pucará y Santa Isabel, junto con la Prefectura del Azuay. Las autoridades indicaron que las acciones se mantienen orientadas prioritariamente a recuperar la conectividad en este corredor estratégico, mientras continúan las tareas de estabilización de los sectores afectados.