El plazo que el gobierno ecuatoriano anticipó para la ratificación del Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica (SECA) con Corea del Sur está por vencer, sin que Seúl haya cumplido su parte. La firma inicial se realizó en la capital surcoreana el 2 de septiembre de 2025, marcando un hito diplomático. Desde entonces, Ecuador ha avanzado paso a paso: tras el dictamen favorable de la Corte Constitucional en marzo de 2026 y la aprobación con 83 votos en la Asamblea Nacional en abril, el presidente Daniel Noboa procedió a ratificarlo formalmente. En contraste, mientras que el embajador ecuatoriano en Seúl, Patricio Troya, había expresado su expectativa de que Corea del Sur completara este trámite entre julio y septiembre, hasta esta fecha no se ha concretado ninguna acción legislativa definitiva.
El obstáculo legislativo surcoreano
La demora tiene un origen interno en el país asiático. El 22 de septiembre, el embajador coreano en Quito, Jae Hyun Shim, reconoció que su nación aún no cuenta con una fecha definida para la ratificación del tratado. Según explicó el diplomático, las diferencias políticas entre el partido de Gobierno y la oposición están frenando los debates necesarios dentro de la Asamblea Nacional surcoreana. Este escenario contrasta notablemente con la agilidad mostrada por Ecuador en comparación con otros socios comerciales; por ejemplo, el acuerdo con China entró en vigencia apenas tres meses después de su ratificación legislativa ecuatoriana, el 1 de mayo de 2024.
De los aranceles a las ventas reales
Más allá del trámite diplomático pendiente, la ficha comercial revela una oportunidad significativa pero compleja. El SECA ofrece beneficios para el 98,8% de la oferta exportable ecuatoriana, con 7.473 subpartidas que tendrán arancel cero desde su entrada en vigor, incluyendo productos clave como camarón, textiles, chocolate y café en grano. Para el banano, el arancel del 30% bajará a 0% en cinco años. Fedexpor calcula un potencial crecimiento de hasta 367 millones de dólares en exportaciones no petroleras, una proyección compartida por el embajador Shim ante la Asamblea Nacional ecuatoriana, como publicó este diario en Banco Central habilita nuevo periodo de canje de billetes para fortalecer el sis.
Proteger y competir
No obstante, el acuerdo también reduce aranceles para vehículos livianos (que pasarán del 40% a una reducción de 2,6 puntos anuales durante 15 años), cosméticos y electrodomésticos coreanos. Esta medida busca proteger la industria local, como la metalmecánica y textiles, pero exige un uso estratégico de ese margen temporal para ganar tecnología y calidad exportadora. Con datos de ProEcuador que muestran una brecha comercial a favor de Corea (79 millones en exportaciones vs 387 millones en importaciones entre enero y marzo de 2026), el desafío es claro: convertir este acceso negociado en comercio efectivo, utilizando la espera diplomática para preparar productos de mayor valor agregado.