La selección de Brasil inició su participación en el Mundial 2026 con un empate a uno ante Marruecos, en lo que constituyó la primera prueba bajo la dirección técnica de Carlo Ancelotti. El encuentro, disputado este sábado 13 de junio en el Estadio Nueva York-Nueva Jersey (conocido habitualmente como MetLife Stadium), no ofreció los resultados esperados para la 'Canarinha' al arrancar con una derrota parcial que solo fue revertida por Vinícius Júnior a los 32 minutos. El empate mantiene las opciones abiertas en el Grupo C, donde tanto Brasil como Marruecos son considerados favoritos para avanzar.
El gol de Saibari y la reacción brasileña
Marruecos arrancó con mayor intensidad física, encerrando a los brasileños en su propia mitad del campo. A los 21 minutos, Ismael Saibari definió un 'globito' sobre Alisson Becker tras una asistencia de Brahim Díaz, aprovechando la velocidad y las transiciones africanas para sorprender al portero local. Curiosamente, tanto el goleador como el asistidor nacieron en España, lo que añade un matiz interesante a esta formación marroí.
Sin embargo, la ventaja africana fue efímera. Vinícius Júnior, jugador del Real Madrid y figura clave de este equipo, tomó iniciativa poco después. Con una jugada individual donde dejó atrás varios rivales, el delantero logró empatar el marcador en Nueva Jersey, devolviendo momentáneamente la tranquilidad a los sudamericanos antes del descanso.
Segundo tiempo: Bono como muro y cambios tácticos
Al reiniciar el partido, Brasil mostró un mejor nivel de juego. Carlo Ancelotti realizó ajustes estratégicos desde el banquillo, reemplazando a Roger Ibañez y Casemiro por Danilo y Fabinho para equilibrar la medular. Posteriormente, se introdujeron Luiz Enrique y Matheus Cunha en lugar de Lucas Paquetá e Igor Thiago, buscando mayor creatividad ofensiva.
No obstante, el guardameta marroí Yassine Bono fue determinante al mantener su arco invicto tras atajadas cruciales a Igor Thiago y Raphinha. Marruecos, vigente campeón africano y semifinalista en Catar 2022, demostró solidez defensiva con una generación que incluye figuras como Achraf Hakimi y Sofyan Amrabat. El resultado deja un balance neutro para el debut de Ancelotti, quien deberá trabajar la cohesión del equipo ante potencias futuras.