Una persona perdió la vida y otras dieciséis resultaron heridas, algunas de gravedad, en un atropello múltiple ocurrido este sábado en Berlín durante las celebraciones del Día del Orgullo LGBTI. El incidente tuvo lugar alrededor de las 22:00 locales (20:00 GMT) cuando una furgoneta blanca penetró en el parque Tiergarten, céntrico espacio donde miles de personas se congregaban para participar en la marcha del Christopher Street Day (CSD). Según confirmó a EFE Florian Nath, portavoz de la Policía de Berlín, las autoridades trabajan «a marchas forzadas» para identificar al responsable o responsables del hecho, cuyas causas aún permanecen desconocidas. El vehículo arrolló directamente a 17 personas; una falleció tras los intentos de reanimación y otras dieciséis fueron hospitalizadas.
Despliegue policial y respuesta institucional
A pesar del significativo despliegio de seguridad, con más de 2.000 policías asignados para asegurar el evento según informó la Policía de Berlín, un centenar de operativos sanitarios —incluyendo ambulancias y bomberos— tuvieron que actuar tras el ataque. La zona quedó acordonada y convertida en una escena del crimen cerca de la emblemática Puerta de Brandeburgo. El canciller Friedrich Merz y su ministro del Interior, Alexander Dobrindt, emitieron un comunicado expresando su solidaridad con las víctimas y sus familias, comprometiéndose a «esclarecer y castigar este acto atroz» junto al trabajo de las fuerzas de seguridad.
Impacto en la celebración CSD
Kai Wegner, alcalde de Berlín, calificó el hecho como un «hecho horrible» que marcó una jornada previamente festiva, pacífica y bien organizada. El CSD, cuyas siglas aluden a Christopher Street Day del barrio neoyorquino de Greenwich Village —escenario de las protestas de 1969 tras la redada policial considerada hito del movimiento por los derechos homosexuales—, había sido celebrado con ambiente festivo antes del ataque. El mandatario berlinés lamentó el cambio drástico: «Hemos pasado de una manifestación pacífica, llena de amor y alegría a un acto con un muerto y muchos heridos», afirmó Wegner al tiempo que reafirmó la posición de Berlín como ciudad de libertad y diversidad.