La Armada del Ecuador ha confirmado los detalles logísticos para el retorno de nueve tripulantes de la embarcación 'Conquista II' y 19 miembros de la lancha 'OM2', quienes fueron interceptados en aguas del Pacífico. Según informó la institución a través de su boletín oficial, se estableció una fecha tentativa de arribo al puerto de Manta para el 4 de septiembre de 2026. Este movimiento responde a la coordinación directa con las unidades navales estadounidenses que ejecutaron la intercepción inicial, demostrando la operatividad del mecanismo bilateral establecido para gestionar los resultados de estas operaciones marítimas.
Cooperación estratégica y despliegue naval
Para garantizar el traslado seguro de estos individuos hacia territorio ecuatoriano, la Armada ha mantenido desplegados medios navales especializados. Estas unidades tienen como misión localizar las embarcaciones en alta mar y acompañarlas hasta su destino final en Manta. Esta acción se inscribe dentro del marco de cooperación entre Ecuador y el Comando Sur de Estados Unidos, específicamente a través de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental (JTF-OW), entidad dedicada al combate de estructuras de narcotráfico en el Pacífico Oriental.
Contexto operativo contra redes criminales
La intercepción de las embarcaciones 'Conquista II' y 'OM2' se produce en un contexto de intensificación operativa. Reportes periodísticos vinculan a la primera con el grupo criminal Los Choneros, una organización que ha sido objetivo prioritario del Estado ecuatoriano. Días previos a esta acción, Ecuador ejecutó operativos terrestres y marítimos con apoyo del Comando Sur y la Administración para el Control de Drogas (DEA), logrando decenas de arrestos e incautando armas, drogas y vehículos en distintas regiones, como publicó este diario en USS San Antonio atracado en Manta.
Antecedentes recientes en la lucha antinarcótica
Esta operación no es aislada. El 28 de agosto de 2026, las fuerzas estadounidenses destruyeron el barco nodriza 'Los Tres Hermanos', cuya tripulación regresó a puerto negando actividades ilícitas, aunque autoridades ecuatorias rechazaron esa versión al señalar su función como estación de reabastecimiento para narcotráfico. La Armada ha reiterado que mantendrá informada a la ciudadanía conforme disponga de datos oficiales verificables sobre el estatus actual de otros tripulantes que aún se encuentran navegando.